Karin Herrera: “El cargo no es para ser invisible”

En esta primera conversación del nuevo segmento fuentes informadas, Juan Diego Godoy entrevista a la vicepresidenta de la República de Guatemala, Karin Herrera, y conversan sobre el legado que ella quiere dejar en la institución, sus intenciones políticas para 2027 y los pilares de trabajo en los que se ha enfocado en estos 2 años de mandato.

Juan Diego Godoy / Estimados informados, estamos en un episodio de Fuentes Informadas y hoy tengo el placer de encontrarme con la vicepresidenta de la República de Guatemala, Karin Herrera. Doctora, ¿cómo está? Bienvenida.

Karin Herrera / Pues bien, me siento muy contenta. Bienvenidos acá a este Palacio Nacional de la Cultura. Es un espacio donde día a día planificamos nuestro trabajo y, pues bueno, este ha sido un mes muy intenso, este primer mes del año. Hemos tenido ya trabajo en territorio, ¿verdad? En clubes de ciencia, hemos estado en Esquipulas, en Palencia, también planificado ya el próximo viaje a Uspantán, Quiché, y estamos muy motivados entregando kits para los despertar las vocaciones científicas a través de los clubes de ciencias y también, pues escuchando a los jóvenes, a los niños, a las mujeres que, que quieren sentir presencia y acompañamiento en todo este proceso. Ha sido una experiencia de trabajo muy gratificante, que pensamos, seguir consolidando durante este 2026.

JDG / Para todo lo que me está contando, se le ve muy tranquila y relajada. Quiero contarles, informados, que estamos en, en un salón precioso. En realidad, yo nunca había tenido acceso a estar aquí. No sé si nos puede contar un poco, doctora, de, de este salón, de donde estamos.

KH / Es el Salón Banderas, acá del Palacio Nacional, y aquí estamos, eh, eh, en un espacio, ¿verdad? al que pocas personas tienen acceso, pero principalmente algunos medios de comunicación y algunos visitantes, para ver lo grandioso del salón, que está en la parte de atrás. Yo recuerdo la primera vez, en el 2017, que tuve la oportunidad de ingresar a ese salón y lo impresionada que me quedé de, de ver la belleza de lo que guatemaltecos diseñaron y fueron capaces de construir y que aún está en pie y que admiramos.

JDG / Sí, es un, es un salón, eh, lo más patriota que pueda, que pueda haber, y nos estamos aquí tomando un, un café, y yo le agradezco por darme el acceso a este lugar, que, que pocas personas tienen acceso, y también por la confianza de, de estar aquí con usted, eh, de, de tomarme un poco de su tiempo para platicar y estarnos tomando este cafecito muy guatemalteco también. Quería preguntarle, doctora, de algún momento icónico que usted, eh, que le haya sucedido en estos dos años y un mes, eh, que lleva a cargo de la Vicepresidencia de la República, algo que recuerde con especial atención. 

KH/ Realmente hay varios. O sea, es difícil escoger, pero hay dos momentos muy parecidos. Uno en un parque en la zona cinco. Llegamos y íbamos bajando las gradas y se acercan los niños y yo me acerco, ¿verdad? porque están sonriendo y me dice: ¿ Usted quién es? ¿Verdad? Y entonces me causó mucha risa, ¿verdad? Porque decía: ¿Y yo qué le contesto, verdad? Le contesto: “Yo soy Karin, ¿verdad? ” Y otro niño que, que también se acercó y me dijo: “Usted es la vicepresidenta, yo pensé que usted era más alta. Me dio mucha risa y, y eso me demuestra que los niños, más allá de ver cargos, ven a las personas, ven a seres humanos. Eh, y para ellos, eh, lo importante es la persona, porque también me ha tocado, eh, cuando voy a centros educativos o en la propia catedral, que más de alguna jovencita o alguna niña o niño me dice: ¿Te puedo abrazar? Y entonces uno les digo: Sí, a mí me gustan los abrazos.

JDG/ Claro, somos humanos al final.

KH/ Claro, y eso nos demuestra que, eh, a mí, en lo particular, que la vicepresidencia tiene que ser un espacio en el cual uno tiene que ser accesible, mostrar cercanía y, sobre todo, pies en la tierra. Somos seres humanos.

JDG/ Así es, así es. Me encanta, me encanta. Es que los niños, los niños siempre dicen la verdad. No ven títulos, ven caras, ven personas. Eso me lleva, doctora, a mi siguiente pregunta. He estado analizando sus mensajes, viendo sus redes sociales, y me he dado cuenta que hay por lo menos cuatro mensajes que sobresalen. La niñez, por ejemplo, que, que ya hemos hablado de ella, también las mujeres, la educación y, por supuesto, la ciencia, que usted ya lo ha mencionado. ¿Me quisiera contar un poco más, eh, sobre esos cuatro temas?

KH/ Bien, son cuatro temas que tengo la, la firme creencia que son pi… cuatro pilares fundamentales para el desarrollo social y económico del país. La primera infancia. La primera infancia es fundamental para transformar el futuro del país. Ahí le ponemos un freno a la desnutrición. Luego viene el aspecto de los jóvenes, darle oportunidades a los jóvenes, oportunidades de empleo, de formación, para que dentro de su proyecto de vida, ellos puedan considerar quedarse en el país y no arriesgar su vida buscando oportunidades en otro país de manera irregular. La democratización de la ciencia. He descubierto en mi visita a territorio que la ciencia no está accesible para todos, inclusive en municipios cercanos a la ciudad capital. La ciencia es quizá una pincelada, pero que se ve muy lejana…. y hay que democratizar el conocimiento, porque ahí está la base del desarrollo, que países que nos llevan una brecha muy amplia en cuanto al desarrollo, han pasado por ese proceso de educación y acceso a la ciencia para ser hoy lo que son. Y luego viene la parte de las mujeres. Eh, muchas mujeres en Guatemala han quedado al frente de sus hogares solas y otras viven procesos de violencia, de explotación sexual, de trata, esto también lo viven hombres y mujeres, trata de personas. Acompañarlas, empoderarlas y creer como en sus proyectos de vida, hace que ellas se sientan fortalecidas y contribuyan con esos proyectos de vida a impactar aún más a sus familias y a las familias guatemaltecas. Esto es fundamental. 

JDG / Son temas álgidos, quizás a veces se mencionan con mucha, eh, con mucha naturalidad, eh, los niños y la educación y las mujeres, pero es cierto que en nuestro país tenemos muchos retos relacionados con esos temas. Me encanta la frase que acaba de decir de democratizar la ciencia. Estoy de acuerdo con ella y, y me suena ahora, cuando usted menciona esa frase, eh, el tema de los clubes de ciencias. Yo creo que quizás eso, eso es una, una respuesta tangible a democratizar la ciencia, pero tal vez mi audiencia no conoce los clubes de ciencia o quizás quisieran escuchar, eh, de su boca, ¿qué son los clubes de ciencias? ¿Cuáles son los, los clubes que se han inaugurado? Todo lo que quiera contarnos sobre eso.

KH/ Bien, los clubes de ciencia es un espacio para acercar la ciencia a aquellos rincones donde no ha llegado. Y para eso hemos acudido a científicos y científicas guatemaltecas, académicos, que como voluntarios compartan su experiencia con aquellos que no saben al respecto. El… de esa cuenta, tenemos enlaces en centros educativos, públicos y privados, e inclusive en una pastoral social, también hay un club de ciencias. Ellos, eh, en estos espacios se les llevan kits, herramientas, eh, pláticas, experimentos y, por ejemplo, el día de ayer estuvimos entregando kits en Palencia. Teníamos dos equipos de laboratorio formales, un estereóscopo y un microscopio. Uno de los niños dijo: “Yo quiero ser, eh, agrónomo”. Y en el estereóscopo teníamos justo insectos. Le dije: “A través de los insectos, podés, al identificarlos, determinar qué te sirve para el control biológico”. Y en el otro teníamos una ameba. La niña pasó, dijo: “Yo no quiero ser médico, pero tienes derecho a ver al microscopio”. Entonces, pasó, vio, se sorprendió, dijo: “Miro algo de color morado”. “Bueno, estas son las amebas, ¿quién no ha sido hospedero de las amebas?” Y entonces, eh, esto les pregunté también, estábamos en Palencia: ¿alguna vez habían visto al microscopio? No. Y esto me trae a la mente otro espacio icónico, la Escuela Flotante Atitlán. Aunque no es un club de ciencia per se, contribuye a la democratización de la ciencia y el principal actor de ese, de esa escuela flotante es el microscopio. Los niños vuelven y vuelven a hacer cola para poder ver a través del microscopio. Y esto les presenta un panorama en el que quizá ellos no se habían imaginado, ¿verdad? Porque le dije: “Bueno, ya viste la ameba y esto le sirve al médico para diagnosticar”. Y entonces ya eso le presenta otro, eh, en su plan de vida, otra posibilidad que puede considerar, porque nadie puede aspirar a aquello que no ha visto. A la fecha hay 105 clubes de ciencia en un 77% del territorio. Queremos llegar a un cien por ciento de los, eh, departamentos, esa es la aspiración y sobre todo, que queden consolidados, porque necesitamos más carreras STEM. El país debe darse esa oportunidad y sobre todo, ayer nos acompañaba un, el embajador de Alemania y les decía: “Si ustedes concluyen su primaria, su secundaria y diversificado, luego van a la universidad, pueden luego acceder a una beca, ¿verdad? A través de un programa en Alemania”. Y varios empezaron a preguntar cómo era eso y qué tenían que, que tener. Entonces, quizá antes nadie les había hablado de una beca. Y queremos dejarlos institucionalizados a través de inicia, de una iniciativa de ley que hemos preparado, que estará próximamente presentándose en el Congreso, una iniciativa de ley que debe ser de todos, no tiene una bandera. La bandera, si le queremos poner una, es la niñez, la niñez guatemalteca, y el que quiera abrazarla, el que la quiera aprobar, bienvenido sea en el Congreso de la República, porque de esta manera dejamos institucionalizado un programa que sin duda, tengo la fiel creencia, que puede contribuir a la transformación de este país.

JDG/ Claro, y son, doctora, temas importantes, institucionalizar las buenas iniciativas, porque lastimosamente tenemos un país que en algunos aspectos, cada cuatro años, pareciera reiniciarse. Y, y creo que el camino de la institucionalización de las buenas ideas, los buenos proyectos, es…… que han comprobado que funcionan, por ejemplo, los clubes de ciencias que me está describiendo ahora, pues deben quedar marcados para que, para que nadie con malas intenciones, eh, quiera botar ese sueño, que no es un sueño, así como me lo ha dicho, de una vicepresidencia o de un gobierno per se, sino que es el sueño de la niñez y quizás eso es lo más importante, ¿no?

KH/ Y ahorita que me dice lo de los sueños, los niños nos han compartido cantidad de sueños y traigo a la memoria, ahorita que usted lo mencionó, el, por ejemplo, el, a los primeros que se anotaron a un club de ciencias. Es un colegio de estimulación temprana de la inteligencia en Suchitepéquez, y estos niños, eh, le pusieron Ciencia y Paciencia a su club de ciencias, y ya están participando en ferias científicas. Me, la segunda vez que los visité, me mostraron su experimento, que llevaron a una de las ferias científicas y luego, y en Petén también me llamó, o sea, me conmovió, que los niños habían salido desde muy temprano de Poptún para que nos reuniéramos con los clubes de ciencias de Petén en San Benito. Y los de Poptún, cuando les pregunté: ¿Quién quiere ser astronauta? Rápidamente, Peter, un niñito de siete, ocho años, de Poptún, dijo: “¡Yo!”. O sea, sin pensarlo. Y, y otra niña, Kendra, una niña que dijo: “Yo quiero estudiar cinco carreras”. Las enumeró, pero dentro de ellas era ser chef. Entonces, eh, ellos tienen sueños. Había otra niña que decía: “Yo quiero ser bióloga marina”. Y a eso es a lo que debemos dedicarle atención y voltear a ver, cómo darles ese acompañamiento en ese despertar a su vocación científica. 

JDG/ Claro, Guatemala tiene que ser un país de ciencia para que Peter pueda ser astronauta. Eso es, eso es una gran, una gran, eh, barra que se pone, eh, y, y que seguramente lo alcanzaremos. Quiero platicar con usted, doctora, de la situación nacional. Usualmente, eh, pues en las redes, activistas, medios, los mismos periodistas, y ahí me incluyo yo en ese, en ese paquete, solemos enumerar las oportunidades y retos que tiene el país, pero pocas veces le preguntamos directamente a los funcionarios cuál es su visión de los retos que tiene el país y, y, cuál es, sobre todo, eh, la, la importancia, eh, de cada uno de estos retos. ¿Quisiera usted enumerarme algunos que se le vienen a la, a la mente ahora de los retos que tiene Guatemala?

KH/ La primera infancia. Es un reto fundamental, porque es en la primera infancia, eh, donde podemos detener la desnutrición. La desnutrición es el segundo gran reto que venimos arrastrando por décadas y que esperamos próximamente los resultados de la encuesta que está llevando a cabo el INE, junto con el Ministerio de Salud. Esperamos que traigan, eh, noticias alentadoras, resultados alentadores de los diferentes esfuerzos y ojalá logremos también institucionalizar esos esfuerzos para no re… redireccionar cada nuevo gobierno. Y por último, pues también los jóvenes. Muchos jóvenes se nos están yendo, ¿verdad? Y por eso tenemos que generar esas oportunidades para la niñez, para que desde la niñez ya lleven un plan de vida y estos jóvenes lleguen a su, la etapa adulta de una manera más fortalecida y consolidada. ¿Qué hemos hecho al respecto? Pues, como he dicho, primera infancia, esos primeros mil días de vida son fundamentales. La atención que se dé en eso puede decir: vamos a tener más o menos casos de desnutrición. Queremos tener menos. Con relación a la desnutrición, ¿qué hemos hecho? En el CONASAM, hemos presentado varios protocolos, un protocolo para la atención integral de la desnutrición aguda y para la atención del hambre estacional, pero también, más recientemente, el plan contra la malnutrición. Empiezan a ser evidentes, eh, problemas de salud pública, como son la diabetes y la hipertensión, y esto es algo que va a sobrepasar posiblemente, eh, todas las capacidades, y por eso tenemos que actuar desde ya. Pero desde la vicepresidencia también estamos construyendo, haciendo el esfuerzo por la construcción de un relato nacional, que incluya a todos los sectores, porque no lo podemos hacer solos. Los diversos sectores, sin importar nuestras diferencias de pensamiento porque aquí, eh, el eje vital debe ser el país, la niñez, la primera infancia, porque de eso depende qué tanto podamos transformar el país y en, en este relato está basado en nutrir es avanzar. Porque alguien podría decir: “Bueno, no importa, él, que no desarrolle sus capacidades cognitivas o que, eh, sus capacidades físicas y emocionales”, pero es vital el desarrollo de esas capacidades.

JDG/ Perdemos una generación sin ese desarrollo.

KH/ Exacto. Y entonces, hacia eso le apuntamos, que quien llegue a trabajar a cualquier lugar, tenga fortalecidas sus capacidades y plenamente desarrolladas. Es un derecho. Hacia ahí vamos. Y las oportunidades para los jóvenes, sin duda vitales, y los niños sobre todo, porque cuando generamos esas oportunidades para los niños, por ejemplo, el caso de los clubes de ciencia. Ojalá esto pueda permitir que, a pesar de las adversidades, concluya la escuela. Y de eso pueda llegar a la universidad, se desarrolle plenamente porque va a tener la alimentación suficiente, necesaria para que desarrolle sus capacidades y eso le permita tener un plan de vida que pueda tener las posibilidades de éxito.

JDG/ Claro. Así que, así que primera infancia, eh, nutrición, eh, y, y también acabar con la migración irregular, juventud, todos esos son grandes retos que, que ve usted desde la vicepresidencia. Y, y hay otros retos también que son, que son políticos, eh, y, y permítame hablar sobre este tema, si le parece bien. Estamos viviendo ahora mismo las elecciones de segundo grado, las famosas elecciones de segundo grado, elección de magistrados a la Corte de Constitucionalidad, al Tribunal Supremo Electoral, Fiscal General del Ministerio Público y Contralor General de Cuentas, que tienen todos un rol, unos más importante que otros y unos deberían tener un rol más fuerte que otros en la, en las elecciones, en el proceso democrático, en, en, en la, la columna del proceso democrático. ¿Cómo ve usted este, este, este proceso y qué esperaría usted de, de estas elecciones de segundo grado?

KH/ Estamos visualizando algunos obstáculos. Y el anhelo es que desde 1985 decidimos empezar a transitar un camino democrático y hemos estado haciendo esfuerzos, los diferentes sectores de la población, para ir avanzando. Esto implicó reglas y artículos de la Constitución que hasta la fecha o hasta hace algún tiempo se han respetado. La plena participación, la libre participación, debería ser posible, tanto para ser electo como para elegir. Pero ya vez se cumplan estrictamente esos objetivos, esos, eh, esos requisitos, ¿verdad? Que se cumplan estricta y objetivamente, eso es lo vital. Además, cuando se permite la plena participación, también se deben aceptar los resultados, porque de este ejercicio que estamos realizando vamos a dejarle algo muy claro a las generaciones presentes y futuras y al mundo exterior que nos visualiza, qué tan maduros somos políticamente. Y puede ser que nos falte una buena brecha. ¿Verdad? Y entonces, eh, ojalá que el ganador fuera el país, pero cuando hay intereses, no deben de privar los intereses de ningún gobierno, ni de un grupo o de alguna persona en particular. Lo que deberíamos de tener siempre en mente frente a las instituciones es la institución, el gobierno, si es el gobierno lo que queremos mejorar o el país. En este caso, es el país y hacia ahí deberíamos nosotros todos converger para fortalecer, despojándome de mis intereses personales, despojándome de mis intereses partidarios, despojándome de mis intereses de grupo, porque lo que importa es el país, pero para eso se requiere mucha madurez política.

JDG/ Totalmente, totalmente. Para poner al país primero, se requiere, se requiere valentía, madurez política, como usted lo bien, como usted lo bien dijo, y comprender que si vamos a jugar, eh, un juego con unas normas, pues habrá que respetarlas. Si no, ¿sino de qué sentido tendría el partido de fútbol si, si saco al portero del partido a medio juego? 

KH/ Sí, no, no modificar a conveniencia las reglas, porque ahí ya perdimos todos.

JDG/ Así es, así es, doctora, yo sé que no estamos en un consultorio, aunque estemos así, eh, eh, bastante cómodos, pero yo quisiera hacerle una pregunta que, que no suelen hacer los periodistas y me siento en la confianza para hacerlo. Además, estamos con un cafecito aquí muy rico. ¿Qué consejo me daría a mí como periodista, ahora que tengo la oportunidad de, de platicar con la vicepresidenta de la República?

KH/ Bueno, que se dé la oportunidad de escuchar. Usted está joven [risas] y puede, tiene muchos años por delante para hacerlo, que se dé la oportunidad de escuchar incluso aquellas voces que incomodan, aquellas voces no amigas, porque en esos, en esas voces muchas veces está esa oportunidad para redireccionar, para fortalecer capacidades o para una reflexión. Entonces, ese sería mi consejo.

JDG/ La escucha, la escucha, así como, como los informados, que, que me escuchan todos los días, yo también tengo que escucharlos y a todos los grupes. Sí, es complejo, doctora, porque, porque muchas veces esas mismas voces, no quieren hablar, eh, con, con una persona, porque consideran que, que uno piensa de alguna manera y la imparcialidad, incomoda a muchísimas personas. Y la gente quiere dejar de, de, de conversar con un periodista a veces, porque es imparcial, cuando debería ser la norma, cuando, cuando debería ser un espacio más seguro. Pero, pero suele pasar, sobre todo en un país que está tan polarizado.

KH/ Uno tiene que escuchar, porque si yo solo estoy con los que me dicen que todo está bien, no tengo la oportunidad de redireccionar. Y al momento que solo estoy con los que me dicen que todo está bien, también puedo estar dejando por fuera, excluyendo propuestas o ideas o reflexiones que ayuden a un desempeño aún mejor.

JDG/ Claro, claro. Bueno, pues, pues, pues me tomo, me tomo su, su consejo, eh, y, y por supuesto que ahí, ahí me estaré recordando de, de, de cuando me lo, me dio el consejo en el balcón de la marimba, en el Salón de las Banderas. Ehm, quiero, quiero hablar, eh, doctora, ya para ir, para ir cerrando esta, esta entrevista, se nos ha pasado el tiempo volando, pero quisiera hablar de una situación. En los últimos gobiernos, pues la Vicepresidencia es una institución de muchísima historia y por ahí han pasado, eh, múltiples personas. Algunas han hecho una labor mejor que otras y otras, quizás lastimosamente, han empañado la institución.  ¿Qué está haciendo usted ahora mismo, eh, para, para que, para que la institución tenga una mejor cara, eh, para que la institución cumpla con lo que constitucionalmente tiene que cumplir y para que la, la institución de la Vicepresidencia deje de ser utilizada como, como, como una herramienta, eh, de política mala, eh, de, de incidencia, eh, en, en grupos sombríos del poder?

KH/ Estoy convencida que la Vicepresidencia no es para competir, ¿verdad? No es para estar invisible, no es para desaparecer. Al contrario, la Vicepresidencia es un espacio que es para complementar, para articular esfuerzos y para sumar. La Vicepresidencia tiene un rol establecido en la Constitución y dentro de ese marco es que hemos tratado de movernos. Sabemos que estas dos posturas que hemos tenido, que es, eh, en diferentes gestiones de un poco de oposición o beligerancia, ¿verdad? Así que, o, o de invisibilidad total, no suman al proyecto de país. Entonces decidí enmarcarme dentro de las funciones de la Vicepresidencia, teniendo una activa presencia en el territorio, aunque respetando el marco constitucional de una manera sobria, pero que la población sienta, eh, esa posibilidad de utilidad, de cercanía, de coordinación, de que perciba, eh, esa vicepresidencia técnica que puede resolver, eh, algunas de sus necesidades dentro del marco de las funciones de la Vicepresidencia. Esto es lo que, lo que hemos estado, eh, trabajando, ¿verdad? Y, y siempre recordar, yo estoy muy convencida que tengo, quiero ser recordada como una vicepresidenta que trabaja, que tiene compromiso, que es responsable y para la cual el día a día cuenta, y un día que no cuente es un día perdido para obtener un resultado. Eso es lo que, lo que busco, manteniéndome siempre con mucho respeto, con mucha accesibilidad y con una capacidad de servicio, de cercanía y de escucha.

JDG/ Claro, sobre todo en un país que tanto lo necesita, ¿verdad? Un país que necesita avanzar todos los días, que no tiene ni minutos, ni horas, ni días que perder. Totalmente. Ehm, señora doctora, tengo que hacerle esta pregunta porque, porque es inminente que, que usted también, pues tiene un rol, eh, político y, y ya que hemos mencionado las elecciones de segundo grado, eh, vienen también las elecciones de 2027. Eh, y quisiera preguntarle, eh, si usted buscaría alguna, alguna, alguna candidatura para estas elecciones, si tiene algún interés político más allá de, de lo que dure su cargo constitucionalmente.

KH/ Yo no voy a participar en ese proceso electoral. Es, eh, igual, eh, legalmente no, no puedo hacerlo y me dedicaré a cumplir con las funciones, ¿verdad? Y lo que está inherente a este cargo, eh, lo he mencionado, la población guatemalteca necesita que funcionarios que fueron electos para un periodo se dediquen a eso, a su trabajo, a su responsabilidad, con disciplina y sobre todo, con mucho compromiso y capacidad de servicio.

JDG/ Una última pregunta y con esto, con esto cerramos, aunque me gustaría estar mucho más tiempo, eh, platicando, porque sé que hay muchísimos temas que se nos han quedado en el tintero. ¿Qué legado le dejará la vicepresidenta Karin Herrera a Guatemala?

KH/ Mi visión, me gustaría ser recordada como una funcionaria pública que estuvo dispuesta a trabajar con responsabilidad, con honestidad, con transparencia en el día a día, a hacer ese esfuerzo cada día, muchas veces más allá de lo que, de lo que las fuerzas dan, pero queriendo dejar algo por la primera infancia. Esa prim… esa vicepresidenta que volvió a ver a la primera infancia, a los bebés, esa vicepresidenta que vio a las niñas y niños que no tenían acceso a la ciencia, esa vicepresidenta que vio y escuchó a los jóvenes que solicitan más empleo, que necesitan más capaci… más oportunidades de formación para tener la oportunidad de quedarse en el país…. Esa vicepresidenta que acompañó a esas mamás que han quedado al frente de sus hogares, a esas emprendedoras que están luchando por sacar adelante a sus familias, esa vicepresidenta que llegó a aquella comunidad y le dejó la esperanza de una mejor prevención de la violencia contra la mujer, de fortalecer esas capacidades, la prevención del consumo de drogas. Eh, esa vicepresidenta que los escuchó y que hizo todo su esfuerzo por atenderlos.

JDG/ Pues, doctora, le deseo que triunfe, de verdad, porque si triunfa usted en su función, triunfa el país. Si triunfan los estudiantes en sus escuelas, triunfa el país. Si triunfa el empresario también en sus empresas, triunfa el país. Si triunfamos los periodistas en nuestra labor de comunicar, triunfa el país. Así que sí, le deseo que triunfe usted para que triunfe el país. Muchísimas gracias por, por su tiempo. Los micrófonos de Informe Godoy están abiertos para usted, eh, cuando quiera, cuando lo necesite. Espero volvernos a ver, si es en este lugar tan bonito también, y, y tener otra entrevista, quizás el próximo año o en los próximos meses o cuando usted, eh, lo requiera. Aquí los micrófonos están abiertos.

KH/ Está bien. Muchas gracias, Juan Diego. Ha sido un gusto estar en Informe Godoy.

–FIN–

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